Fuentes de G√°ndara y Troncoso

La Fuente de G√°ndara


arquivosEl manantial de Gándara fue descubierto en 1872 por el licenciado en Medicina y Cirugía D. Sabino Enrique Peinador Vela (1847-1917). Decía que estando Peinador en Pontevedra, le llegó unas de las copias en las que figuraba el informe sobre las aguas de Troncoso que Domingo Blanco repartiera, animándolo a visitar las aguas.

Así, y junto con un ingeniero, recorre la cuenca hidrográfica de la comarca, encontrando el manantial de Gándara, que en estado primigenio no era más que una charca escavada en la tierra de aproximadamente un metro cuadrado y en la que podía advertirse la salida de numerosas burbujas. Tras las posteriores inspecciones, concluyeron que se trataban de aguas fuertemente mineralizadas, y o Sr. Peinador adquirió las tierras pantanosas en las que brotaban dichas aguas, asociando a su hermano Ramón, abogado de profesión.

Fonte de G√°ndaraEn 1873, despu√©s de realizar los an√°lisis pertinentes, las aguas obtuvieron la declaraci√≥n de Utilidad P√ļblica, y el 22 de febrero de ese mismo a√Īo Ram√≥n Peinador solicit√≥ la autorizaci√≥n necesaria para la apertura del ‚ÄúEstablecimiento de aguas minerales ac√≠dulo alcalinas carb√≥nico-ferruginosas de Mondariz‚ÄĚ en el lugar Chan de G√°ndara, lo que fue aprobado el 16 de junio.

Las primeras obras para su acondicionamiento conllevaron un destierro que permiti√≥ comprobar como la agua surg√≠a en una hendidura desde un suelo gran√≠tico a 18¬ļ C de temperatura, el tiempo que dejaron al descubierto restos de ca√Īos que hac√≠an suponer la existencia de anteriores explotaciones. De este modo, las aguas quedaron ya captadas, saliendo al exterior por medio de tres ca√Īos, dos destinados a llenar las ba√Īeras y uno para beber.

 

La fuente fue situada en un lugar espacioso, limpio y de f√°cil acceso, y con el tiempo se construy√≥ una fuente de hierro fundido y una cubierta que protegiera los ag√ľistas de las inclemencias climatol√≥gicas, el tiempo que se cerc√≥ con una reja de hierro y se contrat√≥ a una persona para que administrara las aguas en vasos graduados a los enfermos.

Auguistas na Fonte de G√°ndaraPara darle una apariencia m√°s acorde con un lujoso aspecto de Gran Hotel, pues se encontraba en el parque de este, se realiz√≥ un edificio, proyectado por los Sres. Palacios y Otamendi, con dos partes claramente diferenciadas, una destinada a la f√°brica de embotellado y la otra para tomar las aguas. El edificio contaba con una altura de 28 m., con una c√ļpula de bronce y cristal, con c√ļpulas achaflanadas y numerosas columnas, y al tener veinticuatro columnas al exterior, seis en cada semic√≠rculo y ocho en su interior.


Para finalizar, decir que este edificio, pese a su proximidad al Hotel, no se vio afectado por el incendio del 9 de abril de 1973, y en la actualidad se conserva el pabellón en un estado semejante al descrito.

 

La Fuente de Troncoso

Fonte de TroncosoEn el 1862, el sacerdote D. Domingo Blanco Lage (1809-1886), natural de Mondariz, descubrió el manantial de Troncoso. Se dice que siendo D. Domingo estudiante, cruzaba todo los días el río Tea para dirigirse a O Vilar, parroquia en la que vivía su profesor de gramática latina, e que un día percibió numerosas burbujas entre la arena del suelo del manantial del Saidoiro, tras el cual se decidió probar el agua en la que emergían, notando al beber la que su sabor no era el de las aguas potables normales, aunque no le dio más importancia.

Pasado el tiempo, y siendo ya sacerdote, D. Domingo se dedicó a buscar recetas y fórmulas de medicamentos para curar enfermedades de sus feligreses. En estas actividades, obtuvo bastante éxito, a raíz del cual fue teniendo fama de curar enfermos, que cada vez procedían de territorios más lejanos. Uno de estos enfermos, le solicitó un tónico para curar sus problemas estomacales, y le sugirió tomar aguas medicinales. Al pensar en aconsejarles las de Monzón, en Portugal, recordó las burbujas de Saidoiro (Troncoso), y a modo experimental le dijo al enfermo que tomase las aguas del cercano manantial, tras lo que, para sorpresa del cura, en tres días el vecino se curó.

Comprobados los beneficiosos efectos de las aguas, el cura se las recomendó a otras personas que también tenian dolores estomacales, tras lo que decidió tomar una muestra en una botella y que el farmacéutico de Ponteareas la analizase.

Los resultados confirmaron las hip√≥tesis del cura, al ser la composici√≥n de las aguas como las de Ver√≠n y las francesas de Vichy, lo que tambi√©n aseguraron un farmac√©utico y un m√©dico de Tui con lo que el Obispo les encarg√≥ verificar el hallazgo , as√≠ como catedr√°ticos de la Universidad de Santiago de Compostela, cuyo an√°lisis positiva sobre las aguas fue copiado por D. Domingo y repartido entre los ag√ľistas y los m√©dicos del a regi√≥n.

Debuxo da Fonte de Troncoso (postal de √©poca)A partir de este instante, Domingo Blanco Lage hizo las primeras obras de acondicionamiento del manantial, construyendo un muro para protege la fuente de las crecidas del r√≠o Tea y una arqueta de canter√≠a con un ca√Īo de hierro del que emanaban las aguas y en la que qued√≥ enclavado el manantial.

A esto, a√Īadir una pila cuadrada de piedra que recoja el agua que sal√≠a y en la que, a modo de peque√Īa ba√Īera, los enfermos pod√≠an ba√Īarse. Pero el muro no era lo suficientemente alto para aislar la fuente del r√≠o, que con el aumento de su caudal la anegaba y disipaba con ello sus propiedades minerales.

Pese a los m√ļltiples problemas, a los que se a√Īad√≠a el de la ruptura de la arqueta y la consecuente mezcla del agua del manantial con la de la lluvia, empobrecimiento de la agua de lo que surgi√≥ el dicho‚Äúlas aguas est√°n flojas‚ÄĚ, en el 1877 ya se exportaban un mill√≥n de botellas anuales que eran embotelladas a expensas del manantial. Tambi√©n por este a√Īo, D. Jos√© Param√©s, propietario del monte de ‚ÄúSaidoiro‚ÄĚ, y tras litigios judiciales, toma posesi√≥n de la fuente, cuya llave recogi√≥ el 26 de septiembre.

Fonte de TroncosoEn el 1886 muere Domingo Blanco Lage, y en ese mismo a√Īo D. Enrique Peinador Vela, tras descubrir la calidad y el valor de las aguas de esta fuente, compra a Param√©s, en diciembre de 1886, la finca en la que se encontraba la fuente, haciendo concesi√≥n del manantial a su hermano Gumersindo.

A partir de este momento, se inicia una disputa entre el Ayuntamiento de Mondariz, que defend√≠a que las aguas eran de dominio p√ļblico, y los hermanos Peinador, que adem√°s de ser los propietarios de la propia finca y de la colindante dec√≠an que las aguas eran filtraciones de la cercana fuente de G√°ndara, tambi√©n de su propiedad.

Después de estudiar el asunto, el Ministerio de la Gobernación, y se solicitara su intervención en el caso, le dio la razón al Ayuntamiento.

La resoluci√≥n no convenci√≥ a los hermanos Peinador, que recurrieron la disposici√≥n ministerial, y tras veinticinco a√Īos de pleito lograron la propiedad de la fuente, siendo los propietarios hasta su venta a los actuales due√Īos.